No lloréis, mis ojos

No lloréis, mis ojos,

Niño Dios, callad,

que si llora el Cielo,

¿quién podrá cantar?

 

Vuestra madre hermosa,

que cantando está,

llorará también

si ve que lloráis.

 

O es fuego o es frío

la causa que os dan.

Si es amor, mis ojos,

muy pequeño amáis.

 

Enjugad las perlas,

nácar celestial,

que si llora el Cielo,

¿quién podrá cantar?

 

Los ángeles bellos

cantan que les dais

a los Cielos Gloria,

a la tierra paz.

 

Por esas montañas,

descendiendo van

pastores cantando,

por daros solaz.

 

Niño de mis ojos,

ea, no haya más,

que si llora el Cielo,

¿quién podrá cantar?

                                         (Lope de Vega)