Letrilla de la Virgen María esperando la Navidad

Cuando venga, ¡ay!, yo no sé

con qué le envolveré yo,

con qué.

 

Ay, dímelo tú, la luna,

cuando en tus brazos de hechizo

tomas al roble macizo

y lo acunas en tu cuna.

Dímelo que no lo sé,

con qué le tocaré yo,

con qué.

 

Ay, dímelo tu, la brisa,

que con tus besos más leves

la hoja más alta remueves,

peinas la pluma más lisa.

Dímelo y no lo diré

con qué le besaré yo,

con qué.

 

Pues dímelo tu, arroyuelo,

tú que con labios de plata

le cantas una sonata

de azul música de cielo.

Cuéntame, susúrrame

con qué le cantaré yo,

con qué.

 

Y ahora que me acordaba,

ángel del Señor, de Ti,

dímelo, pues recibí

tu mensaje: "He aquí la esclava".

Sí, dímelo por tu fe,

con qué le abrazaré yo,

con qué.

 

O dímelo tú, si no,

si es que lo sabes, José,

y yo te obedeceré,

que soy una niña yo,

con qué manos le tendré

que no se me rompa, no

con qué.

 

                                                                   (Gerardo Diego)