Alegría de los pastores

 

Por los montes y collados

los pastores se descuelgan;

unos traen pañales,

otros mantillas de seda,

y otros los tarros de leche

para que el Niño bebiera.

 

Quince borriquillos traen,

todos cargados de leña

de encina, roble y cajiga,

de la más seca y más buena.

 

De carneros de dos años

traen más de docena y media,

y otros tantos de corderos

y a la Virgen se los llevan.

 

Seis hogazas de pan blanco

hacen también buena cuenta,

azafrán, pimienta y clavo,

anises y alcaravea.

 

Estando todos reunidos

dispusieron buena cena,

y después de haber cenado

hacen un baile de cuenta,

que hubo un pastor que quebró

seis pares de castañuelas.

 

El Niño, en tanto, se ríe

de ver la función tan buena.

                                    (Romance popular)