A Belén, pastorcitos
A Belén, patorcitos,
a ver al Rey de Reyes,
ese Niño divino
que ha nacido en un pesebre.
Es tan precioso,
tan lindo y tan bello
y tan hermoso
como un lucero.
Como a todos los niños,
le gusta sentir panderos;
yo salí, compré uno,
vine corriendo a traerlo.
Es tan precioso,
tan lindo y tan bello
y tan hermoso
como un lucero.