Se juega cuando la madre señala, de uno en uno, a todos los jugadores, que están en círculo, mientras se sigue el ritmo de la canción. Al llegar al final de la misma, el jugador señalado será el elegido para "quedarse". Algunas versiones, al terminar la canción, cuentan hasta veinte y el jugador señalado al finalizar la cuenta es el que se la queda.