Los jugadores se colocan en círculo y la madre los va señalando siguiendo el ritmo de la canción. El jugador señalado cuando ésta finaliza queda libre. El juego se repite hasta que sólo queda un jugador, que es el que se la queda.
Para que varíe el lugar donde queda libre, la madre cierra los ojos y los jugadores giran alrededor de ella hasta que ésta dice "quieto". Cuando se paran, la madre comienza la canción justo en el jugador que tiene delante de ella.