Biografía

Juan Ramón Jiménez

Cantan, cantan.

¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Llueve y llueve. Aún las casas

están sin ramas verdes. Cantan y cantan

los pájaros. ¿En dónde cantan

los pájaros que cantan?

 

 

Y yo me iré.

Y se quedarán los pájaros cantando.

 

 

¡Los árboles deslumbrantes

del otoño por la tarde,

en esos parajes limpios

del campo, cuando se han ido

todos, y no queda más

que uno con la soledad!

¡Las cosas que ellos nos dicen!

 

 

Son las carretas que pasan

estas tardes, al sol puesto;

son las carretas que llevan

del monte los troncos muertos.

¡Cómo lloran las carretas

camino de pueblo Nuevo!

 

 

Como soy de Moger y de Sevilla

canto mis ilusiones por seguidillas.

Por seguidillas

canto mis ilusiones, Tartessia altiva.

 

 

La Patrona de mi tierra

que venera el pueblo entero

tiene su ermita en la sierra

entre tomillo y romero.

 

ALBA - POEMA DE LA SOLEÁ

Cante Jondo

Campanas de Córdoba
en la madrugada.
Campanas de amanecer
en Granada.
Os sienten todas las muchachas
que lloran a la tierna
soleá enlutada.
Las muchachas
de Andalucía la alta
y la baja.
Las niñas de España
de pie menudo
y temblorosas faldas,
que han llenado de luces
las encrucijadas.
¡Oh, campanas de Córdoba
en la madrugada.
y oh, campanas de amanecer
en Granada!

Giralda!

Giralda, ¡qué bonita
me pareces, Giralda- igual que ella,
alegre, fina y rubia-,
mirada por mis ojos negros- como ella-,
apasionadamente!

¡Inefable Giralda,
Gracia e intelijencia , tallo libre
-¡oh, palmera de luz!,
¡parece que se mece, el viento, el cielo!-
Del cielo inmenso, el cielo
Que sobre ti –sobre ella- tiene,
Fronda inefable, el paraíso!

 

Guadalquivir

 

¿Resucitan los ríos? ¿Van al paraíso? ¡Entonces, tú lo sabías, Guadalquivir del amanecer, en un viaje mío del Madrid de la tierra a la Sevilla del cielo; luminoso y tranquilo Guadalquivir bajo el inmenso carmín inflamado del cielo!

¿O es que ya subimos los dos de la tierra y estamos en el paraíso nuestro Guadalquivir? Si recuerdo y suelo son iguales de falsos o de verdaderos ¿quién sabe, río del alba en Peñaflor, entre álamos blancos y luces eléctricas de calle al campo, dónde estamos de verdad ahora?

No sé. Ni sé si te estoy viendo, si te estoy recordando, o si te estoy soñando. Tu me rodeas bello la emoción, entrando y saliendo del sueño a la realidad y de la realidad al recuerdo, por un maravilloso paisaje momentáneo que no sé en qué Andalucía de cuándo, ni de dónde vi.

(de Elegías Andaluzas )