Biografía
Juan Morales Rojas

Almería

En ti se mira el mar bella Almería.
Alma del mar que toca con sus dedos
entre los verdes pámpanos, viñedos
con que corona a Baco Andalucía.
Crótalo de tu baile la poesía
que en el encanto de tu cante afina,
porque esta tierra es andaluza y fina
y cuando eleva con cordura y tino
de sus pámpanos verdes un racimo
¡A su trasluz se ve la luz marina!

Cádiz

Ciega de tanta claridad tu orilla,
isla de blanca luz que reverbera.
Para la Historia, liberal semilla
de la que nace, al filo de tu espada,
fuego de libertad que es mancillada
por el francés que quiere dominarte;
mas del bronco cañón de Bonaparte
¡te burlas con tu gracia iluminada!

 

Córdoba

Guadalquivir se ciñe a tu costado.
Equilibrio de Bética romana.
Fatalismo de Córdoba Sultana
en un sopor de siglos enclaustrado.
Gloria de tus ancestros te ha dejado
una honda huella de filosofía.
La guitarra te da melancolía
y de las cumbres de Sierra Morena,
baja llorando con amor que pena
nostalgias de tu historia y tu hidalguía.

 

Granada

Por qué lloran tus fuentes, ¡oh, Granada!
¿Por qué el silencio de tus noches llora?
Si te hicieron cristiana siendo mora
¿Por qué de pena sigues embargada?
¡Acaso no te sientes conquistada
y lloras con nostalgia la memoria
de algún rey moro que escribió tu historia?
En tu belleza estática perdura
con la gloria sin fin de tu hermosura
¡La hermosura infinita de tu gloria!

Huelva

Cuna de América fuiste

cuando a Colón cobijaste

el día en que lo amparaste,

al acudir a ti... triste...

Ay, Huelva, tierra minera.

¡Quien volviera a ver tu ría,

camino de Punta Umbría,

con su brisa marinera!

Eres la tierra sagrada,

donde se guarda y venera

el querer más grande mío.

La por todos adorada,

la que en Cielo y tierra impera

¡La Señora del Rocío!

 

Jaén

Noble Jaén: Alcázar de olivares,
la luz en tus olivos arrebata.
Se dulcifica y luego se hace plata
como si en vez de tierras fueran mares.
Profundo y serio el hombre de tus lares
ponga acaso, desdén en la ironía
de esta tierra de sal, Andalucía,
ya que Jaén es bálsamo de sierra,
verdad, como el aceite de su tierra;
como la pura sal de su poesía.

Sevilla

Cascabel de las gracias bullangueras;
pueblo feliz: no hay quien se te resista.
Triünfo de la sal, pueblo optimista
que sabe bien “salir por peteneras”.
Del destino y la vida siempre esperas
broma que tu nobleza nunca empaña;
haces de risa y copla la guadaña
que ha de cortar el cuello de tu muerte
y así tienes, Sevilla, la gran suerte
¡de ser el pueblo más feliz de España!

Málaga

Lecho de sol, inglesa y cantaora,
un manto azul y sideral te arropa.
Ardiente estufa para el frío de Europa
fatalista y celosa, tierra mora.
Si aliento de terral, abrasadora;
mas si tu suelo, ¡oh Málaga! yo piso
y acaricia mi rostro de improviso.
El beso de la mar, la brisa pura,
mi corazón, henchido de dulzura,
¡creerá que late ya en el Paraíso!

 

Andalucía, Un pueblo que llora cantando

Andalucía canta y en su cantar suspira.

Andalucía canta y en su cantar implora.

Andalucía canta y cuando canta... llora.

Es la vida que brota del fondo de su lira.

Una noche andaluza, la luna, una calleja...

Y aquí, mientras dormidos están los ruiseñores,

al fondo, entre jazmines y claveles, la reja.

Y en la reja, bajito, una copla de amores.

¡Una copla andaluza! Y brota en su garganta

rompiendo hasta el silencio de la Semana Santa

un cante en el que ofrece, con vibrante clamor,

la expresión dolorosa del que canta rezando

y la angustia infinita del que llora cantando

la pasión y la muerte de nuestro Redentor.

Se juntó a la profunda sensación del poeta

bajo el cairel joyante del palio sideral,

prendida de la noche, la vibrante saeta

que se clava en el alma con su acento inmortal.

Ella canta las llagas de Cristo bendecidas.

Ella rompe el silencio donde anida la pena.

Ella vibra en la angustia que al cristiano encadena

a la sangre que brota de Cristo en sus heridas.

¡Andalucía canta! Su canción es rosario,

un rosario de versos que busca un relicario

para guardar de Cristo la mirada serena,

mientras asombra al mundo Jesús con su agonía

y llena de azahares la tierra Andalucía

para que pase Cristo con su cruz y su pena.

Andalucía canta cuando al venir la aurora

la cristiana tragedia nos parece infinita.

¡Andalucía canta! y al cantar resucita

del pecado que es muerte su copla redentora.

 

Allí viene Jesús, vencido al peso del amor,

que su augusta frente inclina.

¡Quién fuera en esta noche golondrina

para besar la faz del dulce preso!

Quién pudiera evitar ese proceso

que hará sangrar su frente alabastrina

y beber una lágrima divina

y rozarle la frente con un beso.

Gracias te doy Señor por ser poeta

y saber escuchar de una saeta

que es oración cantada, la poesía.

Gracias te doy señor porque he nacido

en tierra que tú mismo has elegido

¡para que fuese tierra de María!

Soneto a Andalucía

Cielo azul entre campos soleados
desde Jaén a Córdoba la Llana.
Una lírica gracia sevillana
y un bálsamo de olivos plateados.

Carabelas y afanes preparados
al alborear en Huelva la mañana
de la gloriosa gesta americana
de marinos por Dios iluminados.

Cádiz, napoleónica e isleña.
Gloria mediterránea malagueña
y un mar de fandanguillo en Almería.

España admira, absorta y asombrada,
la infinita belleza de Granada
¡Belleza sin igual de Andalucía!


Soneto a Córdoba

Hondo el amor, el vino bien curado.
Los hombres de esta tierra son plateros
por la gracia de Dios; filigraneros
que en la plata su gloria han repujado.

Árabes y romanos han dejado
pasión y señorío en los toreros
de esta tierra que alumbran los luceros
de un firmamento puro y despejado.

Tierra de soleares y pintores
de coplas que entonaran ruiseñores
perdidos en la sombra del vergel.

Y de todas sus galas, las mejores
¡La Virgen del Dolor de los Dolores
y el ínclito Custodio San Rafael!